lunes, 20 de septiembre de 2010

Cuestionan integridad de registro electoral venezolano

adelgado@elnuevoherald.com

La sostenibilidad de las democracias depende de una activa participación ciudadana, pero un buen número de expertos y académicos cree que el registro electoral empleado en Venezuela está sobredimensionado y que las urnas reflejan el voto de cientos de miles de votantes que no existen.
Según los expertos, el número de 17.77 millones de electores inscritos en el Registro Electoral Permanente (REP) de Venezuela es artificialmente alto y es producto de una larga lista de irregularidades cometidas dentro del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Irregularidades que incluyen un elevado número electores con tres o cuatro cédulas de identidad, 1.33 millones de personas que nacieron el mismo día y a la misma hora, y 39,000 electores que tienen más de 100 años fueron detectadas durante la elaboración del estudio Realidades del sistema electoral venezolano, 2006 en el que participó un grupo de profesores de la Universidad Central de Venezuela encabezado por el ex vicerrector Genaro Mosquera.
Pero no hay que realizar grandes cálculos para llegar a la conclusión de que el registro electoral está sobredimensionado. Una proyección simple de la tasa promedio de 900 personas diarias con que el registro electoral venía creciendo antes de que el número se disparara inexplicablemente en el 2003, demuestra que hay algo muy raro en los números oficiales, aseguran lo académicos.
"Los números estadísticos no cuadran. El registro electoral está abultado al menos dos millones de personas'', comentó un experto familiarizado con la situación electoral en Venezuela, quien pidió no ser identificado.
Y los expertos creen que un buen número de electores fantasmas son utilizados por el gobierno para inclinar la balanza a favor del presidente Hugo Chávez durante los comicios.
En el estudio Analysis of the 2004 Venezuela Referendum: The Official Results versus the Petition Signatures, los autores detectaron una extraña correlación lineal entre el número de votos emitidos en contra de Chávez en el referendo revocatorio del 2004 y el número de personas que había firmado las peticiones para solicitar esa votación.
Según el estudio, esa correlación es anómala, está sensiblemente diferenciada del resultado observado en los centros de votación manual y constituye un fuerte indicio de manipulación de las máquinas de votación.
Precisó que hay razones bien fundamentadas para dudar de la veracidad de los resultados de los centros computarizados, y que tanto la Organización de Estados Americanos (OEA) como el Centro Carter deberían revisar la interpretación que dan al hecho de que entre los números oficiales de votos por el ''sí'' y los números de firmantes en los centros computarizados exista una elevadísima correlación lineal.
Para los académicos que han estado analizando detenidamente los resultados de las últimas elecciones, son muchas las razones para cuestionar el papel que han jugado en ella los observadores internacionales.
"Se han comportado como si fuesen asombrosamente inocentes'', dijo uno de ellos a El Nuevo Herald, quien añadió que gran parte de las críticas recaen sobre el Centro Carter debido a que eran muchas las esperanzas que se centraban en esa organización.
"Demostraron ser un pésimo árbitro'', agregó y pidió no ser identificado por considerar que es peligroso realizar estos señalamientos en Venezuela.
En especial, los académicos critican la actuación del Centro Carter durante el referendo del 2004, en el cual los venezolanos debían pronunciarse sobre la permanencia en el poder de Chávez.
Según el profesor, el centro encabezado por el ex presidente estadounidense Jimmy Carter se limitó a comparar los resultados oficiales con los números que le fueron entregados por SUMATE, organización en ese momento fue designada como representante de la oposición.
"Pero los números de SUMATE eran los mismos que estaba entregando el gobierno'', dijo el profesor.
Comento que los representantes de SUMATE hicieron una suma rápida de las actas que entregaban las máquinas de votación y comunicaron al Centro Carter que el conteo que ellos llevaban daba determinados números.
A las 10 de la mañana del día siguiente, añadió, Carter dijo que el resultado de la elección era válido porque la sumatoria de las actas que había hecho la oposición daba el mismo número que las del gobierno.
El Centro Carter le restó importancia al hecho de que sus técnicos sólo pudieron supervisar uno de los seis procesos de auditoría en los que tenían previsto estar presentes.
En el resto de los sitios, los auditores designados por el CNE no permitieron abrir la caja con los comprobantes, explicando que sus instrucciones no incluían contar los votos "sí'' y "no'' de múltiples máquinas.
El uso de las máquinas de votación es muy criticado, ante la percepción de que son los instrumentos del fraude. El estudio A Statistical Approach to Assess Referendum Results: the Venezuelan Recall Referendum, 2004, elaborado por María Mercedes Febres-Cordero y Bernardo Márquez, cuestiona la capacidad de los observadores internacionales para monitorear las elecciones realizadas a través de este tipo de máquinas.
"Los observadores tradicionales por sí solos ya no sirven. Sólo evalúan si hay libertad de prensa, si están funcionando los centros, entre otras cosas que son también importantes, pero no tienen la pericia para el otro tipo de auditoría que es ahora necesaria'', dijo Febres-Cordero en una entrevista publicada en el 2007.
Según la ingeniera de computación, las elecciones electrónicas son un fenómeno tan nuevo en el ámbito global que sólo una docena de países realiza elecciones de este tipo, en lo que ha creado un vacío en cuanto a los conocimientos necesarios para garantizar un proceso limpio y justo.
Destacó que los procesos democráticos son ahora legitimados por "infoelecciones'' o procesos electorales asociados a la tecnología de la informática, que pueden ser altamente vulnerables.
"El problema es que no hay ciudadanos, tanto dentro como fuera del país, que verdaderamente asuman las nuevas responsabilidades, y aunque el estamento político ha tratado de que se supervisen las elecciones, no es posible tener elecciones limpias con un sistema basado en procesos electrónicos donde no se tiene ningún control'', dijo Febres-Cordero.
El experto en materia electoral consultado por El Nuevo Herald dijo que las pocas personas que conocen el software empleado en las elecciones venezolanas se encuentran dentro del CNE.
"Estos son sistemas aleatorios que solamente los conoce el fabricante, mantienen el secreto bien guardado, y el software sólo lo conoce el organismo que utiliza la máquina que es el organismo electoral'', dijo el experto. "Aquí no hay una certificación de esos programas que usa cada una de las máquinas, como sucede en los países desarrollados. Aquí sólo presentan una máquina y todo el mundo va a ver y funciona, pero el resto de las 36,000 máquinas que son usadas quedan sin ser revisadas''.
El escritor y periodista cubano Carlos Alberto Montaner cree que la manipulación de las máquinas electrónicas es realizada desde Cuba, donde fue establecido un centro de control para realizar las alteraciones por temor a filtraciones de información si la operación fuera manejada desde Venezuela.
"Hace bastante tiempo que los dos países están unidos por fibra óptica capaz de transmitir un gran volumen de datos'', dijo Montaner recientemente en una conferencia. ‘‘Los fraudes se cometen en Cuba para evitar las indiscreciones de los venezolanos. La insistencia en la utilización de máquinas electrónicas para votar se debe a que pueden alterar los resultados''.
La ex directora de Partidos Políticos del CNE, Ana Díaz, dijo que ante el elevado número de irregularidades presentes en el sistema es muy poco probable que la oposición consiga mucho en las próximas elecciones, pese a que las últimas encuestas señalan que la popularidad de Chávez está en franca caída debido a la ineficacia del gobierno en detener el auge delictivo, la alta tasa de inflación y de desempleo y las constantes interrupciones del servicio eléctrico.
Pese a sus conclusiones, los expertos creen que es necesario salir a votar, para demostrarle al gobierno, aunque no al resto del mundo, lo impopular que se ha vuelto. Díaz, sin embargo, cree que participar en estos comicios es un error.
"¿Qué vamos a conseguir en las elecciones del 26 septiembre? ¡Absolutamente nada! Lo que vamos a conseguir es legitimar el registro electoral, con los más de dos millones de electores virtuales, legitimar las máquinas y legitimar las autoridades. Eso es lo único que vamos a conseguir'', dijo



sábado, 18 de septiembre de 2010

jueves, 16 de septiembre de 2010

Montaner: Estamos ante el primer paso de la 'desfidelización' de Cuba



Carlos Alberto Montaner durante la presentación ante la Conferencia de las Américas

Al Diaz / Miami Herald
*

Discurso de Carlos Alberto Montaner ante la 14ava Conferencia de las Américas


El periodista y escritor cubano exiliado Carlos Alberto Montaner sostuvo el miércoles que Cuba ha dado ya el primer paso en la "desfidelización'' del país, ‘‘irremediablemente quebrado'', sin siquiera esperar la desaparición física de su máximo líder, Fidel Castro. Destacó que, ante la profunda crisis económica que aqueja a la nación caribeña, el gobernante cubano Raúl Castro ha decidido renunciar al "colectivismo y estatismo extremos'' impuesto por su hermano y, de ese modo, "asegurar la supervivencia del régimen''.

Montaner cerró el miércoles la decimocuarta Conferencia de las Américas, organizada por el diario The Miami Herald, con una intervención en la que expresó su convencimiento de que, antes o después, Raúl Castro, comprenderá que "el sistema no es reformable'' y ‘‘hay que echarlo abajo (...), demolerlo''. En cualquier caso, el actual proyecto de reformas emprendido por el gobernante cubano ‘‘constituye un mazazo al prestigio y la imagen de Fidel Castro'', aseguró Montaner, nacido en La Habana en 1943. "El proceso de crítica y demolición ha comenzado antes, con él (Fidel) vivo y contemplando el espectáculo'', agregó. En su opinión, no se trata de unas reformas encaminadas a democratizar la sociedad cubana, sino a generar la riqueza necesaria "para sostener de una manera autónoma la dictadura comunista''. Pero este proceso de "rectificación'', aseguró, tendrá una alto costo político. En primer lugar, "la clase dirigente y la sociedad cubana'' culpan a Fidel Castro de haber provocado este desastre económico cuando en "marzo de 1968 decretó la confiscación y estatización de 60,000 pequeñas y medianas empresas'' que mitigaban "los horrores del sector público''.

Después, la medida anunciada por el gobierno de despedir a 500.000 trabajadores estatales ha sacudido a la sociedad cubana y generado comentarios críticos de los ‘‘comunistas ortodoxos'', que juzgan la iniciativa un abandono de la clase obrera. Otra crítica que los "raulistas'' vierten contra los "fidelistas'' está relacionada con el "alto nivel de corrupción y desorganización que Raúl Castro encontró entre los allegados a Fidel''. En la mayor parte de las empresas auditadas, explicó, "los libros de contabilidad y los inventarios no reflejaban la realidad''. En ese sentido, "el aparato productivo cubano era un mundillo caótico y podrido hasta el tuétano'' en el que los "robos estaban a la orden del día'', todo eso durante el "largo mandato de Fidel Castro''. Montaner insistió en que, no obstante, las posibilidades de éxito del proyecto de Raúl son escasas, ya que éste es un "militar sin ninguna experiencia empresarial'', acostumbrado a "dar órdenes a una estructura vertical de mando basada en la obediencia''.

Raúl cree que puede decir "hágase el capitalismo o el cooperativismo y el milagro sucede'', apostilló. Por ello, no tardará en descubrir que las "reformas de los estados totalitarios jamás se ajustan al proyecto original que las sustentaba'', y que, una vez iniciados los cambios, "se producen reacciones imprevistas y consecuencias no deseadas''.

A juicio de Montaner, las primeras reformas de calado deberían ser "poner en orden el sistema monetario, el de precios, basado en la oferta y la demanda'' y crear ‘‘instituciones de derecho capaces de tutelar las transacciones comerciales en el sector privado''.
El Nuevo Herald

viernes, 10 de septiembre de 2010

PROHIBIDO OLVIDAR EL 9/11





PARA QUE NUNCA MAS.........







Ground Zero. The site of the 9/11 Islamic terrorist attacks at the World Trade Center in New York. Americans know — it is sacred ground. 


GOD BLESS AMERICA



EL QUE SIEMBRA SU MAIZ

PROHIBIDO OLVIDAR

jueves, 9 de septiembre de 2010

CHÁVEZ Y CASTRO: EL RECURSO DE LA MÍSTICA

Por Angélica Mora

Apuntes de una periodista 

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Chávez practica la devoción a María Lionza y a la Santería

En su Cubazuela mental, creen haber encontrado la vía perfecta para seguir adelante, dominando sus pueblos

Por Angélica Mora

DIARIO DE AMERICA

Hugo Chávez y Fidel Castro están echando mano a un viejo y efectivo truco para imponerse a sus respectivos pueblos: el empleo del misticismo.

El Presidente de Venezuela, preocupado hace tiempo por las elecciones legislativas que se van a llevar a cabo el 26 de septiembre, desde hace meses ha buscado soluciones al problema de su constante baja en la popularidad.
Ha recurrido a los amigos fieles y como los únicos que tiene están fuera de Venezuela ha pedido asesoría y consejos a sus aliados cubanos en el gobierno de la Habana.

Con ellos, seguramente, recibió el consejo de emplear el recurso de la superstición. Esto no es nuevo, en varios viajes que Chávez ha hecho a Cuba, ha tenido contacto con importantes santeros que lo han instruido en ese culto.

Gente que circula los medios de Miraflores y miembros del entorno privado del Presidente han indicado que Chávez practica la devoción a María Lionza y a la Santería.

El haber exhumado los restos de Simón Bolívar ha sido la demostración visible de sus creencias en el Más Allá . El espectáculo grotesco de su "asimilación" con el Libertador estuvo dirigido a las clases sociales de Venezuela que son supersticiosas y pueden creer en esa superchería de que él es ahora la reencarnación de Bolívar.

El mismo Chávez, en su sitio en Internet fue quien habló de esa "prodigiosa" reencarnación:

"Hola mis amigos! Que momentos tan impresionantes hemos vivido esta noche!! Hemos visto los restos del Gran Bolívar! Dije con Neruda:”Padre Nuestro que estas en la tierra, en el agua y en el aire… Despiertas cada cien años, cuando despierta el pueblo”. Confieso que hemos llorado, hemos jurado. Les digo: tiene que ser Bolivar ese esqueleto glorioso, pues puede sentirse su llamarada. Dios mio, Dios mio… Cristo mio, Cristo Nuestro, mientras oraba en silencio viendo aquellos huesos, pense en ti! Y cuanto quise que llegaras y ordenaras como a Lazaro: “levantate Simón, que no es tiempo de morir”. De inmediato recordé q Bolivar Vive!! Bolivar vive Carajo!! Somos su llamarada!! @chavezcandanga"

Su maestro, Fidel Castro, también empleó el truco de creerse Lázaro y usó todavía con mayor fuerza el recurso del misticismo, manipulando con arte y astucia, esta doctrina religiosa y filosófica que enseña la comunicación inmediata y directa entre el hombre y la divinidad.

Conociendo las creencias de los cubanos en la Santería el “recuperado" Convaleciente le declaró a Carmen Lira, editora del Diario La Jornada de México, que "resucitó" de entre los muertos.

La clave fue haber elegido este periódico de izquierda y luego deslizar en la entrevista este factor del misticismo, en la conversación de 5 horas que tuvo con la editora, el 30 de agosto pasado.

Tomado de La Jornada:

"La Habana. Estuvo cuatro años debatiéndose entre la vida y la muerte. En un entrar y salir del quirófano, entubado, recibiendo alimentos a través de venas y catéteres y con pérdidas frecuentes del conocimiento…

“Mi enfermedad no es ningún secreto de Estado”, habría dicho poco antes de que ésta hiciera crisis y lo obligara a “hacer lo que tenía que hacer”: delegar sus funciones como presidente del Consejo de Estado y, consecuentemente, como comandante en jefe de las fuerzas armadas de Cuba.

“No puedo seguir más”, admitió entonces -según revela en ésta su primera entrevista con un medio impreso extranjero desde entonces-. Hizo el traspaso del mando, y se entregó a los médicos.

La conmoción sacudió a la nación entera, a los amigos de otras partes; hizo abrigar esperanzas revanchistas a sus detractores, y puso en estado de alerta al poderoso vecino del norte. Era el 31 de julio de 2006 cuando dio a conocer, de manera oficial, la carta de renuncia del máximo líder de la Revolución cubana.

Lo que no consiguió en 50 años su enemigo más feroz (bloqueos, guerras, atentados ) lo alcanzó una enfermedad sobre la que nadie sabía nada y se especulaba todo. Una enfermedad que al régimen, lo aceptara o no, iba a convertírsele en “secreto de Estado”.

(Pienso en Raúl, en el Raúl Castro de aquellos momentos. No era sólo el paquete que le habían confiado casi de buenas a primeras, aunque estuviera acordado de siempre; era la delicada salud de su compañera Vilma Espín -quien poco después fallecería víctima de cáncer-, y la muy probable desaparición de su hermano mayor y jefe único en lo militar, en lo político, en lo familiar.)

Hoy hace 40 días Fidel Castro reapareció en público de manera definitiva, al menos sin peligro aparente de recaída. En un clima distendido y cuando todo hace pensar que la tormenta ha pasado, el hombre más importante de la Revolución cubana luce rozagante y vital, aunque no domine del todo los movimientos de sus piernas.

Durante alrededor de cinco horas que duró la charla-entrevista -incluido el almuerzo- con La Jornada, Fidel aborda los más diversos temas, aunque se obsesione con algunos en particular. Permite que se le pregunte de todo -aunque el que más interrogue sea él- y repasa por primera vez y con dolorosa franqueza algunos momentos de la crisis de salud que sufrió los pasados cuatro años.

“Llegué a estar muerto”, revela con una tranquilidad pasmosa. No menciona por su nombre la divertículis que padeció ni se refiere a las hemorragias que llevaron a los especialistas de su equipo médico a intervenirlo en varias o muchas ocasiones, con riesgo de perder la vida en cada una.

Pero en lo que sí se explaya es en el relato del sufrimiento vivido. Y no muestra inhibición alguna en calificar la dolorosa etapa como un “calvario”.

“Yo ya no aspiraba a vivir, ni mucho menos… Me pregunté varias veces si esa gente (sus médicos) iban a dejarme vivir en esas condiciones o me iban a permitir morir… Luego sobreviví, pero en muy malas condiciones físicas. Llegué a pesar cincuenta y pico de kilogramos.”

“Sesenta y seis kilogramos”, precisa Dalia, su inseparable compañera que asiste a la charla. Sólo ella, dos de sus médicos y otros dos de sus más cercanos colaboradores están presentes.

-Imagínate: un tipo de mi estatura pesando 66 kilos. Hoy alcanzo ya entre 85 y 86 kilos, y esta mañana logré dar 600 pasos solo, sin bastón, sin ayuda.

“Quiero decirte que estás ante una especie de re-su-ci-ta-do”, subraya con cierto orgullo. Sabe que además del magnífico equipo médico que lo asistió en todos estos años, con el que se puso a prueba la calidad de la medicina cubana, ha contado su voluntad y esa disciplina de acero que se impone siempre que se empeña en algo.

-No cometo nunca la más mínima violación -asegura-. De más está decir que me he vuelto médico con la cooperación de los médicos. Con ellos discuto, pregunto (pregunta mucho), aprendo (y obedece)…

Conoce muy bien las razones de sus accidentes y caídas, aunque insiste en que no necesariamente unas llevan a las otras. “La primera vez fue porque no hice el calentamiento debido, antes de jugar basquetbol.” Luego vino lo de Santa Clara: Fidel bajaba de la estatua del Che, donde había presidido un homenaje, y cayó de cabeza. “Ahí influyó que los que lo cuidan a uno también se van poniendo viejos, pierden facultades y no se ocuparon”, aclara.

Sigue la caída de Holguín, también cuan grande es. Todos estos accidentes antes de que la otra enfermedad hiciera crisis y lo dejara por largo tiempo en el hospital.

“Tendido en aquella cama, sólo miraba a mi alrededor, ignorante de todos esos aparatos. No sabía cuánto tiempo iba a durar ese tormento y de lo único que tenía esperanza es de que se parara el mundo”, seguro para no perderse de nada. “Pero resucité”, dice ufano.

-Y cuando resucitó, comandante, ¿con qué se encontró? -le pregunto.

-Con un mundo como de locos… Un mundo que aparece todos los días en la televisión, en los periódicos, y que no hay quien entienda, pero el que no me hubiera querido perder por nada del mundo -sonríe divertido.

Con una energía sorprendente en un ser humano que viene levantándose de la tumba -como él dice- y con la mismísima curiosidad intelectual de antes, Fidel Castro se pone al día.

Dicen, los que lo conocen bien, que no hay un proyecto, colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada y que en especial lo hace si tiene que enfrentarse a la adversidad, como había sido y era el caso.

“Nunca como entonces parece de mejor humor.” Alguien que cree conocerlo bien le dijo: “las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante”.

La tarea de acumulación informativa cotidiana de este sobreviviente comienza desde que despierta. A una velocidad de lectura que nadie sabe con qué método consigue, devora libros; se lee entre 200 y 300 cables informativos por día; está pendiente y al momento de las nuevas tecnologías de la comunicación; se fascina con Wikileaks, “la garganta profunda del Internet”, famosa por la filtración de más de 90 mil documentos militares sobre Afganistán, en los que este nuevo “navegante” está trabajando.

-¿Te das cuenta, compañera, de lo que esto significa? -me dice-. Internet ha puesto en manos de nosotros la posibilidad de comunicarnos con el mundo. Con nada de esto contábamos antes -comenta, al tiempo que se deleita viendo y seleccionando cables y textos bajados de la red, que tiene sobre el escritorio: un pequeño mueble, demasiado pequeño para la talla (aun disminuida por la enfermedad) de su ocupante."

(Es lastimoso en este reportaje de La Jornada darse cuenta que Fidel está presentado como un Rey recobrando su salud.
Y lo más penoso… su acceso libre a la “maravilla” de Internet y a todos los servicios informativos que se le antojen, mientras los cubanos permanecen en la Edad Media informativa).

Pero volviendo al tema. Ahora, Fidel Castro va a usar -constantemente- este truco de "haber resucitado" con el pueblo de Cuba.

Con este factor quiere embaucarlo y tenerlo mentalmente prisionero, para distraerlo de los problemas de falta de libertad y de la enorme crisis económica que lo agobia

Decía, en anteriores artículos relacionados con el tema, que "No Solo de Pan vive el Hombre", sino también de encantamiento y Nerón le daba a los suyos "Pan y Circo" para tenerlos contentos.

El Castro I ha sido siempre muy astuto y sabe como manipular las creencias y supersticiones de su pueblo.
Por algo se colocó granos de trigo en el hombro, en su primer discurso al bajar de la Sierra Maestra, para hacer creer que le bajaba el Espíritu Santo.
Y fomentó para siempre ese mito.

Hoy no se cansa de hablar de su "resurrección", del regreso desde el mundo de los muertos cual Lázaro cubano, pero desliza la creencia que fue por "motu proprio", endógeno, o sea por su propia fuerza de voluntad y sin intervención de Dios para nada.
Y si los cubanos piensan que el Diablo está detrás de todo esto, mucho mejor.

Lo mismo piensa Chávez y parece que juntos, en su Cubazuela mental, creen haber encontrado la vía perfecta para seguir adelante, dominando sus pueblos.

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