viernes, 10 de septiembre de 2010

PROHIBIDO OLVIDAR EL 9/11





PARA QUE NUNCA MAS.........







Ground Zero. The site of the 9/11 Islamic terrorist attacks at the World Trade Center in New York. Americans know — it is sacred ground. 


GOD BLESS AMERICA



EL QUE SIEMBRA SU MAIZ

PROHIBIDO OLVIDAR

jueves, 9 de septiembre de 2010

CHÁVEZ Y CASTRO: EL RECURSO DE LA MÍSTICA

Por Angélica Mora

Apuntes de una periodista 

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Chávez practica la devoción a María Lionza y a la Santería

En su Cubazuela mental, creen haber encontrado la vía perfecta para seguir adelante, dominando sus pueblos

Por Angélica Mora

DIARIO DE AMERICA

Hugo Chávez y Fidel Castro están echando mano a un viejo y efectivo truco para imponerse a sus respectivos pueblos: el empleo del misticismo.

El Presidente de Venezuela, preocupado hace tiempo por las elecciones legislativas que se van a llevar a cabo el 26 de septiembre, desde hace meses ha buscado soluciones al problema de su constante baja en la popularidad.
Ha recurrido a los amigos fieles y como los únicos que tiene están fuera de Venezuela ha pedido asesoría y consejos a sus aliados cubanos en el gobierno de la Habana.

Con ellos, seguramente, recibió el consejo de emplear el recurso de la superstición. Esto no es nuevo, en varios viajes que Chávez ha hecho a Cuba, ha tenido contacto con importantes santeros que lo han instruido en ese culto.

Gente que circula los medios de Miraflores y miembros del entorno privado del Presidente han indicado que Chávez practica la devoción a María Lionza y a la Santería.

El haber exhumado los restos de Simón Bolívar ha sido la demostración visible de sus creencias en el Más Allá . El espectáculo grotesco de su "asimilación" con el Libertador estuvo dirigido a las clases sociales de Venezuela que son supersticiosas y pueden creer en esa superchería de que él es ahora la reencarnación de Bolívar.

El mismo Chávez, en su sitio en Internet fue quien habló de esa "prodigiosa" reencarnación:

"Hola mis amigos! Que momentos tan impresionantes hemos vivido esta noche!! Hemos visto los restos del Gran Bolívar! Dije con Neruda:”Padre Nuestro que estas en la tierra, en el agua y en el aire… Despiertas cada cien años, cuando despierta el pueblo”. Confieso que hemos llorado, hemos jurado. Les digo: tiene que ser Bolivar ese esqueleto glorioso, pues puede sentirse su llamarada. Dios mio, Dios mio… Cristo mio, Cristo Nuestro, mientras oraba en silencio viendo aquellos huesos, pense en ti! Y cuanto quise que llegaras y ordenaras como a Lazaro: “levantate Simón, que no es tiempo de morir”. De inmediato recordé q Bolivar Vive!! Bolivar vive Carajo!! Somos su llamarada!! @chavezcandanga"

Su maestro, Fidel Castro, también empleó el truco de creerse Lázaro y usó todavía con mayor fuerza el recurso del misticismo, manipulando con arte y astucia, esta doctrina religiosa y filosófica que enseña la comunicación inmediata y directa entre el hombre y la divinidad.

Conociendo las creencias de los cubanos en la Santería el “recuperado" Convaleciente le declaró a Carmen Lira, editora del Diario La Jornada de México, que "resucitó" de entre los muertos.

La clave fue haber elegido este periódico de izquierda y luego deslizar en la entrevista este factor del misticismo, en la conversación de 5 horas que tuvo con la editora, el 30 de agosto pasado.

Tomado de La Jornada:

"La Habana. Estuvo cuatro años debatiéndose entre la vida y la muerte. En un entrar y salir del quirófano, entubado, recibiendo alimentos a través de venas y catéteres y con pérdidas frecuentes del conocimiento…

“Mi enfermedad no es ningún secreto de Estado”, habría dicho poco antes de que ésta hiciera crisis y lo obligara a “hacer lo que tenía que hacer”: delegar sus funciones como presidente del Consejo de Estado y, consecuentemente, como comandante en jefe de las fuerzas armadas de Cuba.

“No puedo seguir más”, admitió entonces -según revela en ésta su primera entrevista con un medio impreso extranjero desde entonces-. Hizo el traspaso del mando, y se entregó a los médicos.

La conmoción sacudió a la nación entera, a los amigos de otras partes; hizo abrigar esperanzas revanchistas a sus detractores, y puso en estado de alerta al poderoso vecino del norte. Era el 31 de julio de 2006 cuando dio a conocer, de manera oficial, la carta de renuncia del máximo líder de la Revolución cubana.

Lo que no consiguió en 50 años su enemigo más feroz (bloqueos, guerras, atentados ) lo alcanzó una enfermedad sobre la que nadie sabía nada y se especulaba todo. Una enfermedad que al régimen, lo aceptara o no, iba a convertírsele en “secreto de Estado”.

(Pienso en Raúl, en el Raúl Castro de aquellos momentos. No era sólo el paquete que le habían confiado casi de buenas a primeras, aunque estuviera acordado de siempre; era la delicada salud de su compañera Vilma Espín -quien poco después fallecería víctima de cáncer-, y la muy probable desaparición de su hermano mayor y jefe único en lo militar, en lo político, en lo familiar.)

Hoy hace 40 días Fidel Castro reapareció en público de manera definitiva, al menos sin peligro aparente de recaída. En un clima distendido y cuando todo hace pensar que la tormenta ha pasado, el hombre más importante de la Revolución cubana luce rozagante y vital, aunque no domine del todo los movimientos de sus piernas.

Durante alrededor de cinco horas que duró la charla-entrevista -incluido el almuerzo- con La Jornada, Fidel aborda los más diversos temas, aunque se obsesione con algunos en particular. Permite que se le pregunte de todo -aunque el que más interrogue sea él- y repasa por primera vez y con dolorosa franqueza algunos momentos de la crisis de salud que sufrió los pasados cuatro años.

“Llegué a estar muerto”, revela con una tranquilidad pasmosa. No menciona por su nombre la divertículis que padeció ni se refiere a las hemorragias que llevaron a los especialistas de su equipo médico a intervenirlo en varias o muchas ocasiones, con riesgo de perder la vida en cada una.

Pero en lo que sí se explaya es en el relato del sufrimiento vivido. Y no muestra inhibición alguna en calificar la dolorosa etapa como un “calvario”.

“Yo ya no aspiraba a vivir, ni mucho menos… Me pregunté varias veces si esa gente (sus médicos) iban a dejarme vivir en esas condiciones o me iban a permitir morir… Luego sobreviví, pero en muy malas condiciones físicas. Llegué a pesar cincuenta y pico de kilogramos.”

“Sesenta y seis kilogramos”, precisa Dalia, su inseparable compañera que asiste a la charla. Sólo ella, dos de sus médicos y otros dos de sus más cercanos colaboradores están presentes.

-Imagínate: un tipo de mi estatura pesando 66 kilos. Hoy alcanzo ya entre 85 y 86 kilos, y esta mañana logré dar 600 pasos solo, sin bastón, sin ayuda.

“Quiero decirte que estás ante una especie de re-su-ci-ta-do”, subraya con cierto orgullo. Sabe que además del magnífico equipo médico que lo asistió en todos estos años, con el que se puso a prueba la calidad de la medicina cubana, ha contado su voluntad y esa disciplina de acero que se impone siempre que se empeña en algo.

-No cometo nunca la más mínima violación -asegura-. De más está decir que me he vuelto médico con la cooperación de los médicos. Con ellos discuto, pregunto (pregunta mucho), aprendo (y obedece)…

Conoce muy bien las razones de sus accidentes y caídas, aunque insiste en que no necesariamente unas llevan a las otras. “La primera vez fue porque no hice el calentamiento debido, antes de jugar basquetbol.” Luego vino lo de Santa Clara: Fidel bajaba de la estatua del Che, donde había presidido un homenaje, y cayó de cabeza. “Ahí influyó que los que lo cuidan a uno también se van poniendo viejos, pierden facultades y no se ocuparon”, aclara.

Sigue la caída de Holguín, también cuan grande es. Todos estos accidentes antes de que la otra enfermedad hiciera crisis y lo dejara por largo tiempo en el hospital.

“Tendido en aquella cama, sólo miraba a mi alrededor, ignorante de todos esos aparatos. No sabía cuánto tiempo iba a durar ese tormento y de lo único que tenía esperanza es de que se parara el mundo”, seguro para no perderse de nada. “Pero resucité”, dice ufano.

-Y cuando resucitó, comandante, ¿con qué se encontró? -le pregunto.

-Con un mundo como de locos… Un mundo que aparece todos los días en la televisión, en los periódicos, y que no hay quien entienda, pero el que no me hubiera querido perder por nada del mundo -sonríe divertido.

Con una energía sorprendente en un ser humano que viene levantándose de la tumba -como él dice- y con la mismísima curiosidad intelectual de antes, Fidel Castro se pone al día.

Dicen, los que lo conocen bien, que no hay un proyecto, colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada y que en especial lo hace si tiene que enfrentarse a la adversidad, como había sido y era el caso.

“Nunca como entonces parece de mejor humor.” Alguien que cree conocerlo bien le dijo: “las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante”.

La tarea de acumulación informativa cotidiana de este sobreviviente comienza desde que despierta. A una velocidad de lectura que nadie sabe con qué método consigue, devora libros; se lee entre 200 y 300 cables informativos por día; está pendiente y al momento de las nuevas tecnologías de la comunicación; se fascina con Wikileaks, “la garganta profunda del Internet”, famosa por la filtración de más de 90 mil documentos militares sobre Afganistán, en los que este nuevo “navegante” está trabajando.

-¿Te das cuenta, compañera, de lo que esto significa? -me dice-. Internet ha puesto en manos de nosotros la posibilidad de comunicarnos con el mundo. Con nada de esto contábamos antes -comenta, al tiempo que se deleita viendo y seleccionando cables y textos bajados de la red, que tiene sobre el escritorio: un pequeño mueble, demasiado pequeño para la talla (aun disminuida por la enfermedad) de su ocupante."

(Es lastimoso en este reportaje de La Jornada darse cuenta que Fidel está presentado como un Rey recobrando su salud.
Y lo más penoso… su acceso libre a la “maravilla” de Internet y a todos los servicios informativos que se le antojen, mientras los cubanos permanecen en la Edad Media informativa).

Pero volviendo al tema. Ahora, Fidel Castro va a usar -constantemente- este truco de "haber resucitado" con el pueblo de Cuba.

Con este factor quiere embaucarlo y tenerlo mentalmente prisionero, para distraerlo de los problemas de falta de libertad y de la enorme crisis económica que lo agobia

Decía, en anteriores artículos relacionados con el tema, que "No Solo de Pan vive el Hombre", sino también de encantamiento y Nerón le daba a los suyos "Pan y Circo" para tenerlos contentos.

El Castro I ha sido siempre muy astuto y sabe como manipular las creencias y supersticiones de su pueblo.
Por algo se colocó granos de trigo en el hombro, en su primer discurso al bajar de la Sierra Maestra, para hacer creer que le bajaba el Espíritu Santo.
Y fomentó para siempre ese mito.

Hoy no se cansa de hablar de su "resurrección", del regreso desde el mundo de los muertos cual Lázaro cubano, pero desliza la creencia que fue por "motu proprio", endógeno, o sea por su propia fuerza de voluntad y sin intervención de Dios para nada.
Y si los cubanos piensan que el Diablo está detrás de todo esto, mucho mejor.

Lo mismo piensa Chávez y parece que juntos, en su Cubazuela mental, creen haber encontrado la vía perfecta para seguir adelante, dominando sus pueblos.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

FRANKLIN BRITO: SIMBOLO DE UNA LUCHA

1/9/2010
Franklin Brito: Símbolo de una lucha
Franklin Brito es una víctima más -como lo fue el cubano Orlando Zapata Tamayo- de un régimen vergonzoso, que impone a la fuerza sus órdenes contra todo lo justo y noble
El productor murió exigiendo en una tierra -hoy sin ley- sus derechos como venezolano y como ser humano



DIARIO DE AMERICA

Morir por la Patria es vivir...

"Franklin vive en la lucha del pueblo venezolano por el derecho a la propiedad, el acceso a la justicia, por la vida en libertad y el respeto de los gobiernos a los derechos humanos".
Familia Brito

¿Qué se puede decir que no se haya expresado ya, frente al dolor y la impotencia de la gente digna de Venezuela que llora a su primer Mártir?
Franklin Brito es una víctima más -como lo fue el cubano Orlando Zapata Tamayo- de un régimen vergonzoso, que impone a la fuerza sus órdenes contra todo lo justo y noble.

El productor murió exigiendo en una tierra -hoy sin ley- sus derechos como venezolano y como ser humano.
Al final, puro huesos y piel, su corazón no resistió la huelga de hambre y murió sin haber obtenido lo que pedía, que era justicia para su caso en la devolución de sus tierras.
Pese a que medía un metro noventa centímetros, Brito pesaba antes de morir 35 kilos y presentaba un cuadro de crítica hipotermia.

La salud de Brito se había deteriorado en las últimas semanas.
Su hija Ángela Brito declaró el pasado domingo:
"Mi padre colapsó y fue intubado tras presentar deficiencia respiratoria, infección generalizada, pulmonía y el agravamiento de daños en los órganos vitales como el hígado y los riñones".

Brito, murió esperando un pronunciamiento del Presidente Hugo Chávez sobre su caso, que se inició el año 2003, cuando decidió ejercer acciones de protesta por la invasión y expropiación de sus tierras, ubicadas en el asentamiento campesino La Tigrera, en la parroquia Guarataro del Municipio Sucre del Estado Bolívar.

En mayo del año 1999, Franklin Brito compró allí el fundo "Iguaraya". El Instituto Agrario Nacional, IAN, le adjudicó la propiedad y posteriormente el 14 de octubre de 2003, el INTI (nuevo nombre del Instituto) le reconoció la posesión de la misma.

Sin embargo, el INTI otorgó en mayo de 2003, cartas agrarias sobre dos lotes de terreno que abarcaban gran parte de su fundo. Brito denunció esa invasión de su propiedad, debido a que con dichas adjudicaciones se le cortaba la única vía de acceso al lugar.

A partir de entonces, Brito acudió a diversas instancias nacionales e internacionales a denunciar este atropello, lo que también le llevó a realizar varias huelgas de hambre desde el año 2005, siendo las más radicales las que llevó a cabo a partir del 2 de julio de 2009.

El Instituto Nacional de Tierras (INTI) emitió el 4 de diciembre del 2009 un documento administrativo, mediante el cual anuló las cartas agrarias de los terrenos que abarcaron las tierras de Brito. Igualmente, el INTI le garantizó una indemnización por los daños acarreados a él y a su familia.

Pero esto no acabó con los problemas. Brito insistió en que la revocación de las cartas agrarias no era legal y se negó a recibir la indemnización que le ofrecieron, porque consideraba que el proceso no se realizó por los canales regulares.
Días después, inició una nueva huelga en la sede de la OEA en Caracas.

Efectivos de la Policía Metropolitana se presentaron el 13 de diciembre de 2009 en la sede de ese organismo internacional y se lo llevaron a viva fuerza al Hospital Militar.
Sus familiares y su abogado indicaron que el traslado fue contra su voluntad y que éste se negaba a recibir tratamiento médico y consumir alimentos.

Poco después se trató de hacerlo parecer que estaba loco.
Al día siguiente de su internamiento en el Hospital Militar, la Defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez, manifestó que Franklin Brito no presenta "la mejor condición mental" y aseguró que las demandas del agropecuario habían sido tomadas en cuenta. Indicó que se sugirió la intervención de las autoridades en el caso "para preservar la vida de Brito".
Sin embargo, la familia e informes de la Cruz Roja, el Hospital de Clínicas Caracas y el Colegio de Psicólogos afirmaron que el agricultor estaba en pleno uso de sus facultades mentales.

Brito envió el 27 de diciembre del 2009 una carta a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que este organismo intercediera a su favor y dictara una medida cautelar que le permitiera salir del Hospital Militar.

Esta Comisión otorgó a los pocos días el documento a su favor, mediante el cual, se instaba al Gobierno de Venezuela a que permitiera "el acceso, tratamiento y monitoreo de la situación de Franklin Brito por un médico de su confianza y/u ofrecido por la Cruz Roja Internacional".

Franklin Brito decidió reiniciar la huelga de hambre el primero de marzo del 2010, argumentando que el INTI no había cumplido con lo que le prometió en el mes de diciembre y que existían actos de corrupción en la invasión de su fundo. Asimismo, rechazó nuevamente que se le mantuviera en el Hospital Militar.

Brito cumplió el 5 de mayo, 143 días de estar recluido en el Hospital Militar y 65 días de haber retomado su huelga de hambre. Se niegó a recibir alimento e hidratación.

Franklin Brito exigió el 22 de mayo que se legalizara la carta agraria que recibió sobre los titulos de sus tierras y la indemnización del INTI. Aseguró que el dinero que le concedió el Instituto de Tierras no tenía soporte legal y que por eso no lo recibía. Afirmó que no existía documentos que avalaran que los insumos, el tractor y los cheques que le dieron tenían respaldo oficial.

Ángela Brito, su hija y vocera, informó el 5 de junio que el estado de salud de su padre era delicado. Señaló que Brito cumplía ahora una huelga de sed que había comprometido sus riñones.

Familiares y miembros de la sociedad civil solicitaron el 8 de junio al Tribunal 23 de Control, que permitieran que personal de la Cruz Roja Internacional atendiera a Franklin Brito, tal y como lo acordó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en las medidas cautelares otorgadas en enero.

Brito radicalizó el 12 de agosto su huelga de hambre. Su hija informó que su padre suspendería el suero y sólo tomaría agua.

Ángela informó el 17 de agosto, que el estado de salud de su padre era sumamente delicado y se agravaba cada día.
A partir del 20 de agosto Brito estuvo en un coma inducido en Terapia Intensiva.

El 30 de agosto fallece Franklin Brito en el Hospital Militar de Caracas. Los primeros informes señalan que sufrió un infarto. El cadaver no es entregado de inmediato a sus familiares.

COMUNICADO DE LA FAMILIA

En un comunicado, la esposa e hijos y otros familiares de Franklin Brito explicaron las circunstancias del fallecimiento y destacaron su dignidad de hombre recto:

"Hoy 30 de agosto de 2010 el agotado cuerpo de nuestro esposo y padre Franklin Brito, dejó de respirar.

Tras una lucha de más de seis años, más de ocho huelgas de hambre, la mutilación de un dedo y haber sido víctima de una irregular privación de libertad, el cuerpo de Franklin Brito dejó hoy de realizar funciones vitales.

Todo esto no significa, sin embargo, que Franklin Brito ha muerto. Franklin vive en la lucha del pueblo venezolano por el derecho a la propiedad, el acceso a la justicia, por la vida en libertad y el respeto de los gobiernos a los derechos humanos, colectivos e individuales.

Franklin Brito deja de ser carne para convertirse en símbolo y bandera para todos los atropellados por la soberbia del poder, para los ofendidos por la prepotencia de los gobernantes, para los que creen que la verdad y la justicia están siempre por encima de circunstancias y conveniencias.

El cuerpo de Franklin Brito muere en la institución militar donde lo mantenían retenido en contra de su voluntad. El gobierno del Presidente Hugo Chávez ignoró la petición de Franklin, el clamor de su familia y los llamados de los organismos internacionales para permitir que tuviera acceso a asistencia médica elegida por él mismo y, por lo tanto, merecedora de su confianza. Por eso, la familia Brito por ahora se abstiene de emitir opiniones sobre las causas directas del deceso, en virtud de las insólitas e inhumanas circunstancias que lo rodearon.

Pero lo que sí podemos decir desde ya es que la lucha de Franklin Brito sigue. Nosotros, su familia, seguiremos luchando por el patrimonio de sus hijos. Y su consciente sacrificio no será en vano mientras los hijos de Venezuela estén también dispuestos a defender el patrimonio físico y moral de la Nación.

En momento posterior, cuando el dolor nos lo permita, emitiremos una nueva comunicación. Por ahora, sepa Venezuela que a Franklin Brito no pudo vencerlo la agresión, no pudo atemorizarlo la amenaza ni pudo doblegarlo la oferta corrupta. Por eso y por mucho más, en estos tiempos de muerte y dolor Franklin Brito es símbolo de decencia y vida.

Estamos seguros que el alma de Franklin, desde el reino de nuestro señor Jesucristo, nos seguirá iluminando. ¡Porque su lucha, que debe ser lucha de todos, CONTINÚA!

Elena Rodríguez de Brito
Ángela Brito Rodríguez
Francia Brito Rodríguez
Franklin José Brito Rodríguez
José Franklin Brito Rodríguez

Caracas, Hospital Militar
Lunes 30 de Agosto de 2010. 10:20 PM".

lunes, 30 de agosto de 2010

martes, 24 de agosto de 2010

REINA LUISA NO SE RINDE

ELLA NO SE CALLA, ELLA NO SE RINDE, ELLA RECLAMA, SUMATE EL 12 DE SEPTIEMBRE AL APOYO A REINA LUISA Y A LOS CUBANOS EN SU DERECHO DE RECLAMAR, MARCHAR Y PEDIR LIBERTAD.......ESTA ES LA HORA.....PROHIBIDO OLVIDAR.!!!!


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